jueves, 17 de febrero de 2011

Mis amadas ciclopistas

Cuando aún vivía con mis padres yo manejaba un Cougar negro 1992. El carro ya las estaba dando, pero no importaba, era y sigue siendo -porque sigue por ahí en la casa- un carro leyenda. Comento: en Toluca, la mejor forma de moverse es en carro, punto. Todo está separado y el transporte público apesta. Ni hablar de moverte en bici y caminando, nunca llegas. Luego me mudé al DF y ahí pues, sin auto con puro transporte público el cuál me funcionaba muy bien, y luego le entré a las ecobicis casi luego luego que las pusieron porque había una cicloestación enfrente de mi ex casa. Andar en bici en el DF, considero, sigue siendo una misión suicida porque no sólo los autos se sacan de onda sino también los peatones y luego sin rutas decentes, pues ni cómo. Sea como sea, así me la aventé unos meses, sin morir.

Luego, me vine a la tierra de los molinos y acá sin una bici no eres nadie, NADIE. Una de las ventajas ( y cosas más extrañas, por cierto) que tiene Holanda es que es un país muy MUY plano, y eso permite que andar en bicicleta sea relativamente sencillo. Por ende, aprovecharon la situación e hicieron todo perfecto para que la bicicleta sea el transporte número 1 en el país:

La foto de arriba es una parte de Rotterdam, específicamente las casas cuadradas y la biblioteca, pero acá no nos interesa eso. Vean el pequeño camino color terracota (bueno, café rojizo puesnn) y un semaforito en segundo plano. Esa es una parte de la ciclopista de la ciudad y el semáforo en segundo plano es un semáforo para bicis. Acá un acercamiento a la ciclopista:


Todo está perfectamente señalizado, los cruces son perfectos y las ciclopistas se pueden usar en doble sentido a menos de que estén en vía rápida, ahí es nada más uno. Gracias a esta infraestructura tan chingona, y sí, a que el país es plano, uno puede andar en bici por todos lados sin miedo a morir. A ver, gente que está haciendo las ciclopistas del DF, échenle un ojo, así se hace una ciclopista decente :).

martes, 1 de febrero de 2011

La hazaña de encontrar una bici perfecta


Ya llevo un buen rato viviendo en Holanda pero creo que nunca he contado cómo conseguí mi adorada bici. Para eso han de saber que acá todos tienen una. En mi opinión, todos deberían de tener una bicicleta en todos los rincones del mundo, por qué:

1. Porque al todos tener una bici todos respetarían al usuario de tal y no tratarían de matarlo cada vez que sale a la calle con ella

2. Porque dejaríamos de contaminar tanto

3. Porque haríamos ejercicio y estaríamos más saludables y hasta esbeltos

4. Porque es divertido

Ahora bien, yo soy poseedora de esta encantadora bici roja estilo vintage:


Está muy bonita y lo mejor es que sólo me costó 25 euros, lo que me lleva a: no mamen gente de la Roma que pretende vender bicis parecidas a $4 000 varos. Pfffft, posers. Bueno, total que fue muy padre como la conseguí y fue más una historia de mucha suerte que otra cosa.

Ustedes no sabrán pero en Holanda es muy muy útil tener bici, si no tienes una es bien difícil transportate a todos lados y aparte es una pena no tener una porque las ciclopistas están increíbles. En mi misión de preguntar y preguntar y no encontrar una buena opción decidí recurrir al viejo Couchsurfing. Entré y pregunté al grupo de Rotterdam (que por cierto es bien amigable y todos te ayudan) y ahí una chica nos dijo que ella conocía a un señor de unos 60 años que estaba retirado y que como hobbie se dedicaba a reparar bicis viejas. Que todo lo vendía a 25 euros porque el componerlas lo hacía por diversión pero hay un detalle: el señor sólo habla holandés idioma que yo no articulo para nada.

Total que un chico, que ahora es mi amigo se ofreció a ir conmigo y ayudarme porque él también necesitaba una bici. Fuimos y llegamos a la casa del señor la cuál estaba bastante retirada del centro de la ciudad. Entramos y nos dejó pasar al garage, ahí tenía fácil 10 bicis ya hechas y otras 5 para componer, todas increíbles. Mi cuate escogío la suya pero había un problema conmigo. Verán, Holanda está catalogado como el país en donde vive la gente más alta en el mundo y yo pues mido apenas 1.56m y los cuadros de las bicicletas eran bastante grandes para mi. Al parecer no había solución pero en eso ocurrió algo que yo no esperaba. El señor muy amablemente dijo que tenía otra opción, en eso nos pide que subamos al segundo piso del garage y nos enseña una hermosa bici roja que está perfecta para mi tamaño. Nos dice que esa bici la había armado para su nieta pero que ella no la quiso y decidió guardarla. Ahora como según él ya no había más razón para hacerlo me la daba a mi. No supe como reaccionar por el gran gesto del señor porque miren que guardar eso y dar la bici a una extraña que aparte ni holandesa es. Me sentí más que halagada y obvio me llevé la bici. Luego, pedaleamos como 1 hora para regresar a la ciudad. Casi
muero de un paro jajaja, bueno no, pero si me cansé. Y no saben cómo amo mi bici. Quiero llevarmela a cada lado que viva y no dejarla nunca y sobre todo cuidarla porque sé que eso hubiera querido el señor que me la vendió.